Propinas

Pocas cosas son tan omnipresentes en el mundo del turismo como las propinas. Buena parte de quienes trabajan en la industria de los viajes o en un sector ligado con el tema esperan recibir una propina por parte de los viajeros. Quienes cargan tu valija en los buses; los que te atienden en restaurantes y hoteles; y en muchos países, los taxistas también -y los peluqueros, los médicos, y la lista sigue. Y siempre aparece la pregunta: ¿cuánto dejar de propina? Si bien en algunos páises, por lo que sé, no suelen aceptarse (Japón, China), no es el caso de América Latina y Estados Unidos, que son los casos que más conozco.

Donde más formalizado está el tema es en los restaurantes. Al menos en mi país, Argentina, muchos establecimientos pagan sueldos bastante bajos y justifican esto con una frase inamovible: “con la propina sacan mucho más”. Lo que se espera que deje el cliente es tomado como una especie de subsidio de los sueldos; pago menos porque espero que la diferencia sea cubierta por otros. Supongo que esto es parte, incluso, de la planificación de costos de un establecimiento de este tipo.

Pero a veces las cosas van más lejos. Leo en The Economist sobre las prácticas de algunos hoteles, que usan las propinas que dejan los pasajeros para pagar algunos suplementos para algunos responsables de operaciones y gerentes. Y supongo que en muchos restaurantes debe pasar lo mismo: no importa a quien le dejo la propina, probablemente parte de ella vaya a parar a bolsillos que no son los de los mozos o quienes te atienden.

Tal sospecha, de todos modos, no debería ser tomada como una excusa para no dejar un peso de propina. En muchos lugares realmente atienden muy bien, y me parece que la propina es, finalmente, parte del costo, como lo son platos, bebidas y el servicio de mesa -por cierto, recuerden que este último ítem no tiene nada que ver con la propina, es en realidad el costo que te carga el restaurante por la limpieza de manteles, cubiertos, etc.

Si los trataron bien, dejen su propina. Tampoco es necesario sacar la calculadora como en Estados Unidos, con su religioso 15%; un 10% es fácil de estimar. Aunque no saber como harán la distribución de la propina no deja de ser un tema un tanto molesto, claro.

Y para otro día podemos dejar el tema de las diferencias nacionales / culturales sobre el valor de las propinas.