09/19/11

Debate: los comentarios de los usuarios en Internet y la irrelevancia de las marcas hoteleras

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Hotel sign

Un debate interesante: los comentarios que hacen los usuarios en sitios como TripAdvisor, Google Places y otros, ¿pueden hacer perder buena parte de la relevancia a las marcas hoteleras? Como cadenas, éstas tienden a asegurar un cierto nivel de homogeneidad en los servicios que prestan. Así, si vamos a hoteles de una determinada cadena en diferentes ciudades, esperamos una atención similar. Sin embargo, en el blog GigaOM proponen un debate interesante: ¿qué pasa cuando los comentarios de los usuarios marcan que en realidad hay una diferencia bastante marcada entre los hoteles de diferentes locaciones? Continue reading

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09/12/11

La reinvención de Gowalla

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Gowalla se reinventa

Alguna vez visto como el principal competidor de Foursquare por el mercado de las redes sociales basadas en geolocalización y check-ins, Gowalla ha anunciado una serie de cambios bastante importantes en su interfaz. Si Foursquare decidió concentrarse en las estrategias de marketing para venderle las actividades de los usuarios a las empresas, Gowalla las usa con otro sentido: crear “historias” alrededor de los sitios que visitamos. Para ello, modificaron de manera bastante profunda la interfaz del servicio. Continue reading

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12/11/10

Enlaces de sábado 2

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Curler

Los enlaces sobre viajes y turismo que compartí durante la semana en mis cuentas de Twitter en @morrissey y @blogdeviajes. Esta semana -el 7 de diciembre, para ser más exactos- cumplí cuatro años en Twitter, donde soy el usuario 48.023 -pueden obtener ese dato en la app oficial para iPhone / iPod Touch de Twitter. El tiempo pasa…

Gowalla llega a la versión 3 en iPhone. Pero en Blackberry sigue en la 1, y siguen con problemas para subir notas y comentarios.

Foursquare sigue restringiendo el acceso a mayorships. Ya no podrán ganarlos si hacen check in desde la versión mobile Web o en modo “off the grid”, que no revela a sus contactos en que sitio se encuentran. Más que una iniciativa “contra las trampas”, lo veo como un intento de lograr que más usuarios opten por dar a conocer su ubicación de manera pública, lo que incrementa la “utilidad” de Foursquare.

Twitter llega a las 100 millones de nuevas cuentas durante 2010: difícil usar Twitter como una manera de publicitar esos “pensamientos negativos” sobre otras personas. Ya está todo el mundo por allí… De paso, también publiqué un enlace al informe del Pew en Estados Unidos, donde cuentan que el 8% de la población tiene acceso a Twitter, aunque ese número es mayor entre la comunidad latina.

Una crítica a la agenda mediática sobre Wikileaks: una atendible crítica sobre cómo se construyeron las agendas acerca de Wikileaks, con mucho énfasis en los políticos más conocidos, pero poca atención sobre los procesos históricos relacionados con los cables diplomáticos filtrados.

Los números de Evernote, un gestor de notas “en la nube”, y extremadamente útil para los que deben sincronizar textos entre diferentes dispositivos.

Se vienen los cambios en la interfaz de Google Groups. Me conformo con que dejen de quitarle funcionalidades…

Tweetdeck, disponible como app para Chrome. Y me gustó bastante poco. Por ahora sigo con la versión en Adobe Air, aunque consume recursos de una manera salvaje.

19 usos del HDR en fotografías. Y sin forzarlas a quedar demasiado “artificiales”.

Sólo el 26% de las aplicaciones bajadas a celulares son para productividad. El 60% son juegos. No discriminan por plataforma, lo cual no deja ver las diferencias entre las distintas opciones de sistemas operativos para celulares.

La foto que abre la entrada fue tomada en Buenos Aires, desde el hotel Libertador, y el edificio que aparece se conoce popularmente como “Rulero”. Se encuentra cerca de la estación de trenes de Retiro. Fue publicada originalmente en Instagram, donde me pueden encontrar con el usuario “jorgegobbi”.

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03/10/10

Cultura del auto y desarrollo futuro

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Imagenes detras del vidrio (by morrissey)

Muchas veces se habla, de manera bastante liviana, sobre los cambios que se ocasionarían en el mercado de transporte en el caso de comenzar a darse una creciente dificultad en el acceso al petróleo -ya se porque la extracción comience a caer o porque los precios suban mucho. En particular, el punto más trabajado es el tema del transporte individual vía el automóvil. Y se tiende a ignorar, muchas veces, que no sólo estamos hablando de un simple medio de transporte. El auto ha constituido todo un sistema cultural y de desarrollo, que puede relacionarse con múltiples temas. Desde el crecimiento de los suburbios muy alejados hasta los centros comerciales en las autopistas y la separación de los lugares de trabajo con los de residencia hasta todo un sistema de valores relacionados con la libertad de elección y el éxito personal.

Si chequeamos las propuestas de reemplazo del petróleo para las próximas décadas, veremos que por ahora se pone más énfasis en aquellas que permiten conservar el modo actual de transporte. Es lo que se suele llamar “path-dependent”. O sea, dependiente de un tipo de desarrollo elegido previamente. La creación de todo un sistema ligado al automóvil y a los medios de transporte basados en el petróleo nos ha llevado a la creación de enormes infraestructuras para transportarlo, y de una gigantesca red de rutas y autopistas que puedan contener el crecimiento número de automóviles. Frente a ello, no es raro que los biocombustibles aparezcan como una elección obvia, que podrían seguir usando el mismo sistema de distribución que el petróleo. El problema es que los biocombustibles no son una solución viable para reemplazar por completo al petróleo; la superficie cultivada dedicada a los combustibles debería ser enorme, y los precios de los alimentos subirían rápidamente.

Frente a ello, se pueden evaluar varios escenarios posibles. Uno, cambiar el patrón de uso de energía, y comenzar a usar otras fuentes, como el hidrógeno. Problema: hay que crear una nueva infraestructura para su traslado. O sea, tirar a la basura la mayor parte de lo construido para llevar petróleo, ya que el hidrógeno requiere de otras tecnologías, y por ahora es muy caro de producir. Algo similar, aunque probablemente no tan caro, sucedería si pasamos a sistemas eléctricos para mover a los automóviles -los vehículos híbridos van en esa dirección. Hay que crear nuevas redes de suministro y de carga, reconvertir el parque automotor, y muchas cosas más. Se trata de una inversión enorme de dinero, y que se podría llevar a cabo luego de tomar decisiones a largo plazo sobre el uso de la energía.

La tercer alternativa, y que es la que los políticos y muchos usuarios no tienen ningún interés en considerar, es comenzar a cambiar la cultura centrada en el automóvil. O sea, dejar el transporte privado por otros públicos, donde el costo en combustible para transportar más pasajeros es mas eficiente. O apuntar a nuevas formas de relación entre hogar y trabajo, que nos obliguen a viajar menores distancias. Nada parece indicar que nos encontremos en camino de una cultura menos centrada en el auto. Países como China e India demandan cada vez más vehículos privados, y los países más desarrollados siguen en el camino ya elegido hace varias décadas.

Pensar en cómo debe cambiar la cultura del auto va mucho más allá de concentrarse en combustibles, autopistas y el sistema comercial ligado a su existencia. Implica también tener en cuenta a qué tipo de valores es asociada la posesión del automóvil. Por ejemplo, el éxito, la libertad o la comodidad. Pero, en este sistema económico, quienes pueden reclamar esos valores para sí tienen que tener con que pagarlo. Si el sistema que sostiene la cultura del auto se vuelve cada vez más oneroso y difícil de mantener, es muy probable que nos encontremos con la crisis del esquema actual y nada para reemplazarlo. Hora de pensar, entonces, que los escenarios sobre la movilidad en el futuro pueden enfrentar cambios muy relevantes en las próximas dos a tres décadas.

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02/25/10

Las agendas ocultas en el turismo

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The Long Road (by Corey Leopold)

Cuando leemos medios especializados sobre turismo, por lo general los temas abordados se reducen a:

1) Destinos, en el caso de los medios que apuntan a los consumidores finales
2) Noticias sobre eventos profesionales; lanzamientos; promociones; destinos; y tendencias profesionales, en el caso de los que apuntan a quienes trabajan en el mercado turístico.

Rara vez este tipo de medios analiza una serie de temas que, a mediano y largo plazo, pueden tener un enorme impacto en el mercado turístico. Cuestiones como el agotamiento de los recursos naturales y la crisis energética son abordados de manera amplia, a pesar de que es obvio que impactarán en el segmento de viajes. Esos problemas son bastante amplios, y se podrían tratar de manera puntual. No se limitan, por ejemplo, al problema del agotamiento de los recursos petroleros y la movilidad. Ni tampoco al impacto que pueden causar ciertos emprendimientos turísticos en el medio ambiente. Van mucho más allá. Por ejemplo, hasta los problemas de la industria alimenticia, que consume demasiada energía en producir y transportar mercaderías. Nadie dice que no escriban sobre destinos o novedades; pero hay temas que van un poco más allá de la inmediatez de la agenda.

En los medios periodísticos, por lo general todo el tema de “tendencias” queda relegado a notas especiales y espaciadas. Tampoco hay mucho aliciente para hacerlas. Mientras los destinos generan acciones de promoción para aparecer en los medios y organizan viajes, los problemas que a mediano plazo van a afectar a la industria turística no aparecen como buenas noticias para nadie. Y menos para los anunciantes. A la larga, estas noticias seguirán apareciendo en secciones como “sociedad” o “interés general”.

No se sorprendan si encuentran más datos interesantes sobre el mediano – largo plazo de la industria turística en libros o revistas que se dedican a otra cosa. Pasa con los cambios en la manera de informarse por parte de los usuarios, y pasa también con las tendencias a largo plazo en el medio ambiente, la movilidad y el consumo. Tendremos que ir armando esos enlaces de a poco. Probablemente, la semana que viene arme una especie de “entrada resumen” de tendencias a mediano y largo plazo que he escrito en este blog, para ver como comenzamos de nuevo con este tipo de análisis. De otra manera, todo queda demasiado fragmentado y atado a los cambios en la agenda del presente inmediato, que es donde se focalizan casi de manera exclusiva los medios.

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