4 escenarios sobre la movilidad y los viajes en la sociedad post-petroleo

Gente que camina por Praga

En el reciente Mobile Lives, Anthony Elliott y John Urry dedican el capítulo final a pensar algunos escenarios probables para el futuro de la movilidad. Y trazan 4 de esos escenarios, a partir de asumir que estamos en la etapa final de la economía basada en el petróleo. Como ya hablamos varias veces en este blog (enlaces al final de la entrada) en las próximas décadas comenzaremos a ver una caída en la producción de petróleo, mientras la demanda no cesa de crecer. Cuanto tiempo pasará antes que comencemos a sentir los efectos del “oil peak” es todavía motivo de debate. Pero en esa sociedad post-petróleo -que los autores ubican hacia 2050- aparecen algunas hipótesis de como se reorganizará la sociedad y la movilidad y viajes.

Dos de los escenarios son más bien para el debate político y ecológico. En uno de los ellos iríamos hacia un esquema de “barbarización” de la sociedad, con ciudades fortificadas, viajes muy peligrosos y amplias áreas del planeta muy difíciles de transitar -un esquema cercano a Mad Max, por cierto. En el otro, pasaríamos a una situación de comunalismo, en la cuál la única manera de sobrevivir será en grupos humanos más pequeños y que pueden proveerse de sus propios recursos, con contactos limitados con el resto de la humano. Un escenario que los autores consideran factible, pero de difícil concreción, ya que implica una transformación enorme y una radical “desglobalización”, para llamarla de alguna manera.

Los otros dos escenarios ponen en el centro el tema de la movilidad. En el primero, en un esquema que llaman “hipermovilidad perpetua”, los biocombustibles y otras fuentes de energía logran reemplazar la mayor parte de los usos del petróleo. Ello permite desde mantener los actuales esquema de comunicación virtual como física. Nos moveríamos hacia una sociedad pos-petróleo, pero donde se las tendencias actuales de una “hipermovilidad”, en particular para los sectores de mayores ingresos. Un escenario que le gustaría a mucha gente, pero que parece bastante improbable. Por ahora, ninguna fuente de energía puede reemplazar ni de lejos al petróleo, responsable del 95% de la energía usada en el transporte mundial.

El segundo escenario asume que no habrá reemplazo para el petróleo, por lo que la “movilidad virtual” adquirirá un lugar central. Habrá transportes, pero estos se limitarán a formas más bien basadas en trayectos cortos con bajo consumo de energía. En este esquema, donde el sector aéreo será el que sufrirá el mayor achicamiento, la comunicación de larga distancia será hecha a partir de las tecnologías de la comunicación y el crecimiento del “software inteligente” y conectado. Éste manejará desde el tránsito hasta nuestros desplazamientos por la ciudad; implica que bases de datos, sistemas biométricos, cámaras de vigilancia y otros sistemas trabajen en conjunto. Tales planteos tienen para las autores al menos dos grandes problemas. En primer lugar, la amenaza a las libertades públicas de semejante sistema de coordinación local basado en la cibervigilancia. Dos, que se trata de un sistema muy caro, y que muchas ciudades más pobres no podrán afrontar, lo que las dejará afuera de esta globalización vía la comunicación virtual.

Desde ya, se trata de escenarios acerca del futuro, a partir de diferentes hipótesis. Pero seguramente en los próximos años, a medida que el tema del costo del petróleo y su disponibilidad se transformen en temas cada vez más relevantes, veremos aparecer más publicaciones acerca del tema. Por ahora sólo nos queda hipotetizar. Y viajar, supongo.

Referencia bibliográfica

Anthony Elliott y John Urry (2010) “Contested futures” en Mobile Lives. Londres, Routledge.

Entradas anteriores sobre el tema futuro del petróleo y la movilidad

Viajes y futuro del petroleo
Petroleo : mas alla de los viajes
Movilidad y futuro 1: petroleo , inestabilidad global y turismo
Viajes y petroleo : una relacion en crisis

De la utopia a la muerte, o el futuro de los blogs

El borroso futuro de los blogs

Cuatro años atrás, muchos pensaban que el futuro de la publicación personal o grupal pasaba, necesariamente, por los blogs. Que todos iban a tener uno. Hoy ya está claro que ese “futuro” nunca se concretará. Los blogs se han transformado en una plataforma concentrada en la producción de contenidos más elaborados. Lo cual no deja ser de ser bastante gracioso, si se tiene en cuenta que hasta hace unos años muchos se burlaban de ellos y señalaban que sólo servían para publicar estupideces.

Que alguna vez los blogs fueran visto como una plataforma que podría concentrar todo tipo de publicación personal o grupal no es algo excepcional. Cuando surgen, los soportes mediaticos exitosos aparecen como el reemplazo de todo lo conocido. Con el tiempo, esas promesas se recortan y finalmente terminan concentrados en ciertas áreas específicas de la publicación de ideas.

Ahora bien: en el caso de los blogs, eso ya está pasando. Se terminó la utopía de “todos tendrán un blog”. Muchos usuarios de la Red eligen otros soportes para publicar, más simples de mantener: Twitter, Facebook, o la red que ustedes quieran seleccionar. Y ya hay muchos que han decidido pasarse de la utopía a otra figura muy presente en el campo de los análisis de los medios: la referencia biológica a “la muerte de…”

A todos los soportes mediáticos exitosos les han pronosticado la muerte ante la llegada de uno nuevo. En su momento, el cine, la radio, la prensa gráfica estuvieron alcanzadas por ese tipo de análisis. Y lo que hemos visto, más bien, es que han proseguido adelante, con usos más limitados y precisos. Pero sin necesidad de desaparecer del mercado.

Para los próximos meses, vamos a ver una multiplicación de las predicciones de “la muerte del blog”, mientras estos más bien se acomodan a usos más puntuales, lejos de la promesa inicial. También presenciaremos una fuerte desaceleración de la tasa de creación de nuevos blogs, y eventualmente un crecimiento del porcentaje de abandonos. Muchas de las funciones que los blogs anunciaban concentrar hoy se pueden llevar a cabo con servicios más fáciles de mantener, aunque en muchos casos implique el uso de plataformas cerradas y administradas por terceros -un tema que muchos usuarios todavía no han notado como desventaja.

Para los blogs sobre viajes y turismo, en particular, hay una serie de promesas y posibilidades que todavía no hemos cumplido. La plataforma blog nos permite recuperar la experiencia del viajero, esa misma que no aparece casi nunca en los medios. O sea: establecer un diálogo de usuario a usuario, de viajero a viajero, o de profesional a profesional, en el caso de los blogs que apuntan al mercado de personas que trabajan en el sector de turismo. Y aunque muchos blogs sobre viajes y turismo han logrado establecer nuevas formas de dirigirse al lector, también hay que reconocer que abundan los usos poco originales de esta plataforma. Abuso de las notas de color -también abundantes en los medios tradicionales-; mucha presencia de entradas con materiales de segunda o tercera mano; creciente aparición de sitios que sólo republican -plagian- textos de terceros y luego le agregan publicidad de Adsense; entre otros temas.

Hoy podemos ver que los nuevos blogs tienen una creciente dificultad para posicionar su contenido en los buscadores. Es un tema crucial: si blogs alguna vez ganaron rápidamente popularidad, era porque lograban alcanzar muy buenas posiciones en las búsquedas sobre palabras clave en Google. Sin ese empuje, las cosas se hacen mucho más complicadas, y desalientan la llegada de nuevos sitios con contenidos originales.

Claro que hay formas de plantear nuevos escenarios, donde los blogs se integren con conversaciones mayores, como conté en Blogs y redes sociales, una nueva relación. Pero eso es algo que habrá que explorar en el futuro. Un futuro donde especialización no debe confundirse, sin más, con la desaparición y muerte de una plataforma muy exitosa.

Sobre el tema de “la muerte de los blogs”, pueden chequear “Una breve teoría sobre el ¿fin de los blogs?” en Digitalismo. Sobre el tema de la “utopía blog” pueden chequear “El final de la utopia de los blogs“, una entrada que escribí en Nómades, mi blog de tecnología en Redusers.