Un viaje por el eje del mal, en fotos

Vagabundeando por el eje del mal

Hasta el 22 de julio, en el Centro Cultural Borges, en Viamonte 500, Buenos Aires, se van a exponer las fotos de Juan Pablo Villarino, y que son el testimonio de su viaje por Irak, Irán y Afganistán. Las fotos son una selección de las publicadas por Juan Pablo en su libro Vagabundeando por el Eje del Mal, y que por cierto es además el nombre de la exposición.

Pueden chequear más datos sobre la exposición en Acróbata del Camino, el blog de Juan Pablo, que desde hace un buen número de años es el espacio donde relata sus viajes. Tengo que reconocer que todavía no fui -y que no pude ir a la inauguración porque estaba en Colonia- pero esta semana me doy una vuelta -y mejor que lo haga porque la muestra se termina…

El lado oscuro del crowdsourcing

1984 (by AndyRob)

El “crowdsourcing” es la estrategia usada por muchos sitios Web, que permiten que los usuarios construyan el contenido del sitio. Wikipedia es el gran ejemplo, pero muchos emprendimientos exitosos en Internet se basan en un principio similar -YouTube, Flickr, Delicious, y siguen las firmas. La base de la idea es que, al trabajar de manera colectiva, los usuarios pueden construir un conocimiento más completo sobre ciertos temas.

Pero parece que el crowdsourcing ya está comenzado a ser la base de otro tipo de sitios, que lo que proponen es “tercerizar” la vigilancia en los usuarios de Internet. Por ejemplo, el estado de Texas está colocando un gran número de cámaras en la frontera de México, y le pide a los usuarios estadounidenses que se autentiquen en su sitio y ayuden a revisar las imágenes en vivo. Y si ven a alguna persona ingresando desde México, que avisen a las autoridades. En Gran Bretaña, un sistema llamado Internet Eyes paga pequeños montos de dinero a usuarios que se dediquen a mirar las cámaras que tienen instaladas en comercios, y avisen cuando detectan a un ladrón. Y un sitio iraní le pidió a su audiencia que revise las fotos de las manifestaciones para identificar y denunciar a los opositores al gobierno.

Alguna vez George Orwell imaginó en su libro 1984 la emergencia de estado totalitario basado en la vigilancia total y centralizada de la población, con el fin de eliminar el disenso. Pero parece que el futuro nos puede deparar otro tipo de control, dónde todos nos vigilaremos entre todos. O sea, un método descentralizado de cibervigilancia a través de Internet, pero que puede terminar ayudando a un recorte sustancial de las libertades públicas o a la consolidación de regímenes no democráticos. .

Más sobre el tema en New Scientist. La foto que abre la entrada fue tomada en Londres por AndyRob, y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Las 10 ciudades habitadas desde hace mas tiempo

omayyed mosque (by alazaat)

A muchos viajeros les encanta armar listados de ciudades o países a visitar, y elegidos a partir de algún atributo en particular. Así, van a encontrar a quienes se enorgullecen de conocer las ciudades con los edificios más altos, o los países con menos turistas. Si están dentro de ese tipo de viajeros, probablemente les interesará la lista que sigue: las ciudades que hace más tiempo están habitadas. Son:

1. Damasco, Siria (12,000 años)
2. Jericó, Palestina (11,000 años)
3. Susa, Irán (10,000 años)
4. Plovdiv, Bulgaria (9000 años)
5. Jerusalén, Israel (aunque la soberanía por la ciudad está en disputa) (5000 años)
6. Tiro, Líbano (6000 años)
7. Atenas, Grecia (3400 años)
8. Lisboa, Portugal (3200)
9. Varanasi, India (3000)
10. Cholula, Mexico (2200)

La lista la encontré en Matador Trips. La imagen de Damasco que abre la entrada fue tomada por alazaat y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Actualización: me señala Ángeles Novillo que cree que los dos primeros lugares están invertidos, y que Jericó debería estar en primer lugar, a partir de su experiencia de viaje por la zona. La lista está tomada tal cual aparece en Matador, pero voy a chequear en unas horas los datos.

Persepolis

En esas largas esperas que te tocan en los aeropuertos, una de las pocas actividades que me divierten un poco es revisar las librerías. Por lo general, en la zona de New York / New Jersey, son siempre de una firma llamada Hudson. No tienen gran cosa, aunque al menos tienen un sector para No Fiction, revistas y diarios. La semana pasada, mientras daba una vuelta por el JFK de New York, encontré en una de esas librerías Persépolis, la historieta de Marjane Satrapi, que hace tiempo quería comprar -incluso han hecho una película con el libro, pero no la he visto. Así que lo compré y me fui a la sala de embarque a esperar. El libro compila la historieta completa, que cuenta, desde los ojos de Satrapi, la historia de Irán desde poco antes de la caída del Sha, y la primera década del gobierno islámico chiíta.Aclaración: para quienes no leyeron el libro o vieron la película, el párrafo de abajo revela algunos detalles de la historia.

Tres horas después de despegar de New York, ya había terminado el libro. La primera parte, cuando ella es niña, y debe crecer en un Irán en crisis, en el medio de la caída del Sha y el ascenso al poder de los sectores religiosos ligados con el Ayatollah Khomeini, es formidable. Para ser sincero, es mucho mejor que leer un libro de historia -o al menos, más entretenido. El cruce de los detalles de la vida cotidiana, la política, la mezcla entre religión y revolución, hacen que en esas páginas Persépolis brille. La segunda parte, cuando la protagonista viaja a Europa, es interesante, pero ya no tiene el ritmo de la primera parte, aún cuando es clave para la sección final del libro. La tercer parte, donde ella regresa a Irán, recupera mucho del interés, en particular por la constante represion ejercida por la “revolución islámica” sobre la población iraní.

Hay varias cosas que me llamaron mucho la atención en la lectura de Persépolis. La primera, la manera en la que una clase media con marcado carácter progresista y de izquierda es virtualmente aniquilada por la represión del Sha, primero, y de los sectores religiosos después. Y todo ello, marcado a partir de la historia de su familia y amigos. Segundo, la construcción de la alteridad entre “persas” -iraníes- y “árabes” -que en la historieta aparecen sobre todo encarnados por los iraquíes, con quienes Irán sostuvo una larga y completamente inútil guerra de más de ocho años. Al menos en estas partes del mundo, los iraníes suelen ser englobados dentro del colectivo “árabe”, en particular por los medios, y es bueno ver como la alteridad se puede construir desde otras relaciones.

Si tengo que elegir un detalle que me gusta de Persépolis, es su concentración en la vida cotidiana. Así, en la primera parte puede leerse la efervescencia política a partir de la participación de su propia familia en las protestas. Y en la última parte, la derrota de esa clase media laica se puede observar en la concentración en las “pequeñas rebeldías” -la ropa, el pelo, el sexo- antes que por la pelea política a mayor escala -algo imposible, por cierto, en tanto el gobierno islámico de Irán se había ocupado de eliminar a todos sus oponentes, ya sea mediante la cárcel, el asesinato o el exilio.

La historieta tiene traducción al español hecha por la editorial Norma, pero desconozco que tan buena es -de hecho, jamás vi el ejemplar, ni como se editó. La película fue estrenada en España y América Latina. Es más que recomendable, aunque muchos de sus pasajes son realmente muy duros y difíciles de leer. Pero es una buena forma de acercarse a la historia reciente de Irán.

Referencia bibliográfica

Satrapi, Marjane (2003) Persépolis. New York, Panteon Books (la edición original es de 2000, en francés).