09/26/12

Citas: turismo, mochileros e impacto económico

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“Varios investigadores de turismo han sugerido que los turistas de bajo presupuesto tienen un mayor impacto económico positivo de lo que se piensa en las áreas que visitan. Por ejemplo, tienden a confiar más en la economía local, y buscan comida barata y alojamiento, lo que tiene más posibilidades de ser algo ofrecido por emprendedores locales. Un estudio interesante del economista Mark Hampton sugiere que los turistas de bajo presupuesto pueden, al final de cuentas, gastar más que los visitantes de primera clase porque, aunque gastan menos por día, usualmente se quedan por más tiempo en los países que visitan”.

Cita tomada del libro de Erve Chambers (2000) Native Tours. The Anthropology of Travel and Tourism. Illinois, Waveland Press, página 38.

Si les interesa leer algo sobre Mark Hampton, el economista citado por Chambers, pueden chequear “Backpacker tourism can be beneficial for poor countries“, una columna de opinión publicada en 2010 en el diario The Guardian.

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12/7/10

Idealizar al viajero

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Fit & Function: Cruiser Backpack*Pro

Ayer, el blog Gadling publicó un “Manifiesto del viajero de bajo presupuesto“, que tiene muchos puntos de contacto con la figura del mochilero. Nuevamente, lo que encontramos es una idealización de la imagen del “viajero”, que se legitima en una comparación con respecto al “turista”, que es definido como la fuente de toda forma “mala” de viajar -en el caso del texto de Gadling, aparece nombrado como “luxury travel”, pero todos sabemos que hablamos de turistas. Curiosa versión cristiana del mundo del viaje, donde hay buenos y malos.

Pero vayamos a los 3 puntos centrales del manifiesto. Estos son:

1) El viajero de bajo presupuesto tiene más interacción con los habitantes locales que el viajero de lujo (Budget travel enables better interaction with local culture than does luxury travel).

2) El viaje con bajo presupuesto es más sofisticado que el de lujo (Budget travel is more sophisticated than luxury travel)

3) Los viajeros de bajo presupuesto son más creativos que los viajeros de lujo (Budget travelers are more creative than luxury travelers).

Siempre me ha parecido un tema interesante discutir y analizar ciertas categorías obvias. Al menos en el terreno del viaje, es bastante usual encontrar que a muchos les interesa ser identificados como “viajeros”, y para ello construyen una imagen enteramente del “turista”. El viajero sabe viajar, se interesa en la interacción con los locales, consume productos “auténticamente locales” y la lista sigue. El turista, en cambio, vive en una burbuja dentro de propiedades turísticas, demanda servicios como los que consume en su hogar, no se interesa en las culturas locales, y la lista sigue. Al menos en las ciencias sociales, que alguien se clasifique como viajero es el punto de partida del análisis. No se toma eso como una “verdad”; más bien, se piensa cuáles son los intereses y las condiciones que lo llevan a pensarse de esa manera,

Para sintetizar: no habría imagen del “viajero auténtico” si no existiera esa imagen del “turista desaprensivo”. El primero necesita la imagen del segundo para poder construirse a sí mismo como alguien que “sabe viajar”. Y todo esto, sin poner en duda algunas elecciones morales que compartimos. Por ejemplo, que es necesario interactuar con los locales, consumir los productos que elaboran y demandar servicios que no impliquen una degradación del medio ambiente, entre otros temas.

El “manifiesto” de Gadling pueden leerlo en este enlace.

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12/2/10

Lectores y empresas, contenidos y costos

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Mochileros

Más de cuatro años atrás, en una entrada llamada “Las relaciones conflictivas en el turismo: el publico, las empresas“, planteaba un tema importante para las publicaciones de turismo: a los lectores / usuarios / participantes les interesa mucho todo lo que tenga que ver con temas destinados a gastar menos en sus viajes, pero los anunciantes nos les interesa en lo más mínimo. Es una contraposición que por lo general se resuelve de manera sencilla: como buena parte de los ingresos vienen justamente de las publicidades, finalmente los medios de viajes se orientan hacia el sector que más puede gastar.

Hay, claro, algunos temas más a considerar a la hora de pensar porqué las iniciativas editoriales en el mercado de viajes se orientan progresivamente hacia el sector medio alto / alto, y que va más allá del tema publicitario. Uno es el “consumo aspiracional”. Muchas personas leen sobre viajes a destinos que no podrían pagar a partir de su presupuesto, pero a los que les gustaría llegar alguna vez. O sea, orientan su consumo de contenidos más por el viaje que desean hacer que por el que realmente pueden llevar a cabo. Dos, el público más interesado en “viajar por menos presupuesto” suele apoyar muy poco a las publicaciones que quieren apuntar al sector “mochilero”. O sea, no ven como lógico gastar en guías o revistas que los van a ayudar a armar mejor su viaje. Digamos que el tema les interesa, pero gratis. La combinación no es muy buena: los lectores mochileros no piensan gastar en publicaciones que apuntan a ellos, y los anunciantes están interesados en otro tipo de productos.

Claro, una de las opciones en todo esto es Internet, y los sitios donde muchas personas colaboran para actualizar información sobre precios, datos de destinos o más. Es el caso de blogs, redes sociales, de información, foros, y mucho más. Por desgracia, buscar hoy en Internet es un tema que toma su tiempo. Una investigación antes de viajar implica una cierta cantidad de horas frente a la pantalla, y pasar por un montón de páginas inútiles. Las consultas en redes sociales y de información son útiles, pero nunca vamos a encontrar información muy estructurada. El problema es que editar y consolidar la información, como sucede en las guías de viaje, tiene un costo. Y si nadie quiere pagar por ese costo, se hará complicado producir datos más estructurados sobre viajes.

Igual algunos vamos a seguir insistiendo con escribir sobre viajes, aunque limitados por el presupuesto, claro.

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07/29/09

Trabajar mientras viajamos

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State Route 12 (by Wolfgang Staudt)

Desde hace algunos días, en los foros de este blog se desarrolla una conversación muy interesante sobre el tema de trabajar mientras viajamos. A partir de la consulta de un usuario, aparecieron al menos dos áreas posibles:

1) Conseguir trabajo temporal en hostels y hoteles. En particular los primeros suelen estar abiertos a tomar personal por pocas semanas.

2) La venta de artesanías. Cualquiera que haya viajado como mochilero habrá encontrado en el camino personas que financiaban al menos parte de su viaje con la venta de sus productos.

Hasta ahora no se mencionó allí, pero otras personas financian sus viajes a partir de escribir artículos y publicarlos en revistas o sitios Web (ya me gustaría :) ). Pero los casos de “viajeros periodistas” funciona bien si se escribe para medios en inglés en Estados Unidos o Europa, donde el pago por artículo es muy superior al de América Latina.

¿Conocen otras áreas que se pueda trabajar mientras se viaja? Me refiero, sobre todo, a actividades que se puedan relacionar con el viaje mismo, como los casos expuestos aquí con respecto a la hotelería o el periodismo de viajes, no cualquier tipo de empleo.

La conversación en los foros la pueden leer en este enlace.

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02/24/09

Washington – New York en bus y por un dolar

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Un año atrás, conté en una entrada las particulares condiciones en que se pueden tomar buses entre New York y Washington, y cómo los precios eran bastante económicos. Ahora parece que la competencia ha empeorado, y una nueva empresa, llamada TripperBus, está haciendo promoción de viajes por precios que van desde 1 dólar hasta 25 dólares. No esperen buses nuevos -en general, ese tipo de servicios en Estados Unidos es de muy mala calidad- pero prometen WiFi en las unidades. Más en NewYorkology.

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