Tagged: movilidades

Relaciones antes que oposiciones 2: turistas, viajeros y vagabundos

Gracias por visitar mi blog. Si quieres, puedes suscribirte a él y recibirlo en tu correo electronico, o suscribirte al feed RSS. También puedes darte una vuelta por los foros de Blog de Viajes o seguirme en Twitter, Tumblr y Facebook.

{lang: 'es'}

Turistas

Habitualmente encontramos muchos relatos de viajes, en los cuáles se hace una diferenciación en términos de oposición entre viajeros y turistas. Los primeros son el modelo de quien sabe moverse por el mundo; quiere conocer las culturas locales, prefiere la experiencia a la comodidad, ama la movilidad y es casi un etnógrafo amateur. El turista, en cambio, es un idiota que viaja; no tiene interés en conocer las culturas locales, vive encerrado en enclaves desarrollados para el turismo, y únicamente piensa en su confort. Como ya señalamos alguna vez en este blog, tal modelo relacional tiene un problema: es el relato desde el punto de vista de los que se definen como viajeros. Construir un modelo de turista como el “idiota que viaja” sirve para resaltar sus cualidades. No es una buena forma de análisis desde las ciencias sociales. Al fin y al cabo, todo el mundo se describe en términos que los favorecen.

Pero hay otro punto que podemos señalar para marcar que la distancia entre viajeros y turistas puede ser discutida: cuando ingresa al mundo del viaje una tercera figura: aquella que Zygmunt Bauman llama “vagabundo”. Para leer mas

{lang: 'es'}

Microenlaces 27: Hoteles, movilidades y redes sociales

{lang: 'es'}

Random

Los enlaces sobre viajes, turismo, tecnología y movilidad que compartí durante la semana en mis cuentas de Twitter en @morrissey y @blogdeviajes, y en Google+. También nos encuentran en Facebook y Foursquare. Por último, tienen la edición vespertina de Blog de Viajes en Tumblr, donde habrá fotos y enlaces que desarrollan otros aspectos de las entradas de la semana. Para leer mas

{lang: 'es'}

Ciudad, espacio y tecnología: sobre los contextos y la experiencia del viaje

{lang: 'es'}

Hasta aqui

En este blog hemos analizado en ocasiones anteriores un tema que cada tanto vuelve por los medios especializados en turismo: la idea de que “la tecnología arruina el viaje”. Uno de los puntos que habitualmente se usan en esta polémica es que demasiada información impide al viajero “descubrir cosas nuevas”. Este tipo de crítica suele olvidar que la mayor parte de los recorridos turísticos que se hacen son parte de ofertas estandarizadas, y que han ganado un espacio relevante en el mercado Para leer mas

{lang: 'es'}

Mercado de viajes, aplicaciones, y los problemas de la movilidad

{lang: 'es'}

Llevamos varios años escuchando las predicciones sobre la llegada del “año de la movilidad”. El crecimiento acelerado de la cantidad de usuarios que accede a Internet desde dispositivos móviles es un punto clave de esas predicciones. El uso de los servicios Web desde celulares es cada vez más común, y por ello hay cada vez más presión sobre sitios Web, hoteles, servicios de venta de productos turísticos y demás para que comiencen a pensar en cómo se van a hacer presentes en los dispositivos móviles.

Click check in using Facebook places or foursquare.

Sin embargo, el crecimiento de la cantidad de dispositivos conectados no es el único tema a observar. El otro es la fragmentación de las plataformas y servicios Web asociados a teléfonos y tablets. Si pensamos en las plataformas, vemos que iOS y Android toman la delantera, pero que aún hay una gran base de usuarios con Symbian y Blackberry -y éste último, con gran presencia en el mercado corporativo. Si nos concentramos en las redes sociales basadas en la geolocalización, vamos a encontrar a Foursquare, Gowalla, Facebook Places, Google Places + Latitude, entre otras. Y si pensamos en servicios Web importantes para difundir nuestros mensajes y contenidos, vamos a tener a Twitter, Facebook, Google+, Tumblr, Posterous, Instagram, WordPress, etc, todos ellos con sus particulares abordajes de las plataformas móviles. Y otro punto relevante: si bien por ahora el modelo dominante es el de las “aplicaciones”, la expansión del HTML5 nos está llevando hacia sitios que integran diferentes funciones, y que contemplan accesos desde diferentes sistemas operativos y dispositivos.

Esta fragmentación de las aplicaciones y plataformas tiene además otro impacto: es complejo integrar todos esos contenidos en espacios propios, como sitios y blogs. En parte, porque no siempre el contenido en estos servicios Web es público, como los casos de Facebook y Foursquare. Por otro, porque generalmente estamos obligados a sumarlos en espacios separados, como en las barras laterales, donde quedan separados del contenido principal.

Frente a esta dispersión de aplicaciones y plataformas, no es raro que las empresas y usuarios aún tengan reticencias para usar sus dispositivos móviles más allá de tareas básicas como el correo electrónico, la mensajería y la navegación. Sin embargo, el éxito inicial de aplicaciones pensadas específicamente para móviles -como el caso Instagram, por ejemplo- muestra que es hora de dejar de pensar en “adaptaciones” de sitios existentes para explorar las capacidades de los dispositivos móviles. Por ejemplo, sacar provecho de la geolocalización, la facilidad de publicar en el momento y la posibilidad de crear conversaciones entre usuarios a partir de temas puntuales.

Por . La foto que abre la entrada fue tomada por lululemon athletica y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

{lang: 'es'}

Viajes y dispositivos móviles: el estado de las cosas en 2011

{lang: 'es'}

Google en los dispositivos móviles

Algunas semanas atrás, en Viajes y dispositivos móviles analizamos un tema muy interesante para la industria del turismo: como los usuarios de Internet cada vez hacían más búsquedas desde sus celulares y tablets. Por ejemplo, que para 2015 Google esperaba que se hicieran más búsquedas desde dispositivos móviles que desde PCs de escritorio.

¿Pero en qué punto estamos ahora? De acuerdo a otros datos revelados por Google, y publicados en Travolution, en 2010 el 6% del total de las busquedas se hizo desde móviles, pero para este año ese porcentaje llegará al 20%. Si tenemos en cuenta las proyecciones que citamos en el primer párrafo, es evidente que Google espera una aceleración de la tendencia a partir de 2012, ya que ese volumen de búsquedas debería ser más de cinco veces mayor para alcanzar las estimaciones previstas. Y todo ello en apenas 4 años.

Un cambio tan rápido desde ya va a traer una buena serie de problemas. Desde la gran cantidad de sitios que no están preparados para ser navegados y usados desde dispositivos portátiles, hasta el tema de cómo se adaptarán los formatos publicitarios y se crearán contenidos atractivos para diversos tipos de pantallas. En particular porque, a pesar de la creciente concentración del mercado de dispositivos móviles en pocos sistemas operativos, nada parece indicar que alguno de ellos vaya a alcanzar el gran dominio de Windows en el mercado de computadoras de escritorio.

{lang: 'es'}

Libros, libros, libros

{lang: 'es'}

Mobile Lives, por John Urry y Anthony ElliottMi presupuesto ya viene bastante estresado, y a mi lista se siguen agregando libros que me interesan. Por el lado de los estudios sobre ciencias sociales, viajes y movilidad, tenemos Mobile Lives, de Anthony Elliott y John Urry -se editó el 9 de julio-; Mobile Methods, de Monika Buscher y (otra vez) John Urry -al menos, ese sale en septiembre, hay más tiempo para ahorrar- y The Cinematic Tourist: Explorations in Globalization, Culture and Resistance, de Rodanthi Tzanelli -que iapareció en marzo. Los tres salieron o van a salir por la editorial inglesa Routledge.

Si tenemos en cuenta ell volumen bastante interesante de publicaciones en inglés sobre temas relacionados con viajes y movilidades desde el campo de las ciencias sociales, sigue siendo llamativo el escaso interés que esto despierta en el mercado en español. Ni siquiera las editoriales que traducen textos académicos han mostrado mayor interés. Títulos clásicos como The Tourist, de DeanMacCannell, tuvieron que esperar 30 años para aparecer en español. Posiblemente no hay un mercado tan amplio para establecer colecciones sobre el tema, pero algún título cada tanto podrían lanzar. En particular, porque es una buena forma de tener mayor variedad de lecturas en nuestro idioma para recomendar a los lectores y estudiantes que quieren arrancar con estas temáticas.

Por fuera del tema viajes, y por el simple placer de leer, dos recomendaciones para los que viven en Argentina. Anagrama acaba de distribuir nuevamente en Buenos Aires Rastros de Carmín. Una historia secreta del siglo XX, de Greil Marcus. Es un libro fallidamente maravilloso; Marcus no logra demostrar del todo esa “historia secreta”, pero en el medio escribe páginas extraordinarias, en particular sobre la historia del punk. Caro, pero vale la pena cada centavo. La otra recomendación: en mesa de saldos y supermercados de Buenos Aires está dando vueltas !Basta de Mentiras! El periodismo de investigación que está cambiando el mundo, de John Pilger. Cuesta sólo 18 pesos argentinos, y compila artículos periodísticos estupendos. Si lo ven, no duden.

{lang: 'es'}

Turismo y control

{lang: 'es'}

Hasta aqui (New York)

Por lo general, la palabra “turismo” suele asociarse a libertad de movimientos. Pero hay otro lado del turismo que no suele ser muy analizado, y que tiene que ver con diferentes formas de control del espacio y los movimientos de los turistas. Es un campo interesante para analizar, en particular para quienes tienen que hacer trabajos sobre turismo en las ciencias sociales.

En primer lugar, pensemos a uno de los espacio más asociados al viaje, como los aeropuertos. Deben existir pocos espacios en el mundo que tengan tanto énfasis en el control como los aeropuertos. En particular desde los atentados en Estados Unidos, año tras año hemos visto que se incrementaban las limitaciones a los movimientos; a las cosas que podíamos cargar hacia los aviones; a un chequeo más estricto de los documentos de viajes, y otras cosas. Al menos por ahora, los pasajeros han aceptado ese recorte en la libertad de movimientos en nombre de la seguridad, pero ya se están planteando debates alrededor de varias problemáticas ligadas con la privacidad. Por ejemplo, que tipo de datos debemos brindar cuando entramos a un país, cómo se usará esa información, y la masificación de los escáneres de cuerpo completo, objetados en varias naciones.

En segundo lugar, tradicionalmente todo tipo de transporte para turismo depende de sistemas de control bien precisos. Asientos numerados, espacios delimitados, horarios establecidos. La libertad de viajar implica un lado controlado y regulado por terceros.

Tercero, ciertos tipos de espacios turísticos también tienen un esquema claramente definido de control del espacio y los movimientos de los turistas. Algunos de ellos han sido largamente estudiados, como el caso de los parques de diversiones tipo Disneylandia.

Cuarto, existe un tipo de control sobre la libertad de movimientos en las ciudades, y muchas de esas medidas están ligadas al turismo o a grandes eventos. Ello puede ir desde el desplazamientos de una parte importante de la población para construir estadios e instalaciones, como pasó en el caso de los Juegos olímpicos en China, hasta el control de la llegada de turistas a ciertas zonas, ya sea zonas completas -el caso Tibet- hasta la imposibilidad de una parte de la población local de llegar a zonas turísticas -como denunció el diario Perfil con respecto a lo que sucedía en la localidad argentina de Bariloche. O los que “sugieren” que los turistas se queden en áreas específicas y limitadas de manera de informal, como sucede en La Boca, en Buenos Aires.

Quinto, y final arbitrario, recordemos que el tema del control de las fronteras es otro de los clásicos puntos de control del espacio relacionados con el turismo. Y que no todos pueden ser turistas. A veces, porque no se alcanzan ciertos requisitos económicos o de documentación; en otras, porque se tiene una nacionalidad que automáticamente te somete a una serie de controles extra. Algo de lo que ya hablamos en No todos somos turistas.

Algunas referencias bibliográficas sobre el tema:

Bauman, Zygmunt (1999) “Turistas y vagabundos”, en La globalización. Consecuencias humanas. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
Hannam, Kevin y Dan Knox (2010) “Regulating Tourism” en Understanding Tourism. A critical Introduction. Londres, Sage.

{lang: 'es'}

Sobre movilidades y viajes

{lang: 'es'}

La velocidad de las cosas (by morrissey)

Cuando este blog arrancó, ya más de cinco años atrás, uno de los objetivos era desarrollar algunas ideas específicas sobre lo que se conoce como “movilidades”. Esto es, que las formas de desplazamiento no se limitaban únicamente a cuestiones espaciales. Por ello, me pareció interesante retomar, de manera muy resumida, aquellas temáticas, a partir de una clasificación de movilidades que realiza Tim Cresswell en su libro On The Move. Al final de la entrada, hay una lista de entradas anteriores sobre el tema de movilidades.

Por cierto, las tres formas de movilidad aquí descriptas no operan por separado. Se relacionan entre sí, y lo más normal es que se superpongan. Desde donde las analicemos es ante todo una discusión metodológica.

En primer lugar, tenemos la llamada “movilidad física”, que es empíricamente observable. Es la movilidad que analizan los planificadores de flujos de viajeros, la que es seguida por los circuitos de televisión y sistemas biométricos de los aeropuertos, la que es censada y tabulada en los puestos de frontera. Aquí, movilidad es desplazamiento físico, y es también la idea más tradicional de viaje, en tanto recorrido físico de un lugar a otro.

En segundo lugar, tenemos las representaciones sobre la movilidad que aparecen en la literatura, el cine, los medios. Aquí entran temas como la significación del viaje, su uso como metáfora en múltiples instancias de nuestra vida, el uso que los medios hacen de la movilidad como algo deseable y objeto de consumo. Desde ya, las dimensiones ideológicas sobre la movilidad alcanzan en este punto una relevancia central.

Y en tercero, la movilidad en tanto práctica. Como una forma de sentir el mundo. En cierta medida, ésta ha sido la dimensión de las movilidades que siempre me ha interesado más: el viaje como experiencia, algo que no sólo incluye nuestras representaciones sobre el mundo. Implica poner en acción a los sentidos, al cuerpo, a nuestra capacidad de interacción con los demás. Se trata de un terreno muy interesante para el trabajo de corte etnográfico o de campo.

Entradas anteriores sobre el tema movilidades:

Movilidades
Sobre medio ambiente y movilidades forzadas
Movilidades 2
Movilidades naturalizadas
Movilidades movilizadas
Sobre movilidades y configuraciones sociales / espaciales
Vigilancia y movilidades

Referencia bibliográfica

Cresswell, Tim (2006) “The production of mobilities: an Interpretative Framework” en On the Move. Mobility in the Modern Western World. New York, Routledge.

La imagen que abre la entrada la tomé en enero de 2008 en New York, en la Quinta Avenida, frente a la biblioteca pública dedicada a las ciencias sociales.

{lang: 'es'}