Las ciudades mas caras del mundo: el caso Luanda

Luanda

Esta semana mencionamos en una entrada breve acerca de un informe de la consultora Mercer, que realizó un estudio sobre cuáles eran las ciudades más caras del mundo para los ejecutivos y hombres de negocios. Los datos nos interesan porque, en cierta, reflejan también los costos del turismo de los segmentos medios / altos, que demandan y usan servicios similares. Hubo cierta sorpresa por la presencia de Luanda, la capital de Angola, entre las ciudades más caras. Una nota de la revista The Economist busca explicar las razones de esa posición. Por cierto: repito que los valores son relevantes para los viajeros de negocios; los datos de Mercer nada dicen sobre el costo de vida que deben enfrentar los habitantes locales.

Desde hace varios años, ciertas zonas de África han adquirido un enorme valor estratégico, por la presencia de petróleo y diversos minerales. China y otras potencias vienen haciendo muchos esfuerzos por asegurarse la provisión de recursos clave para su producción industrial, y eso ha llevado a muchos ejecutivos y hombres de negocios a visitar cada vez más frecuentemente ciertas ciudades africanas.

Y en el caso de Luanda, hay un tema históricamente relevante: Angola viene de salir de una larga guerra civil, que formalmente terminó en 2002, y su capital aún no cuenta con demasiadas instalaciones preparadas para los viajeros de negocios y turistas. Por ello, hay pocos hoteles, restaurantes y negocios preparados para ciertos tipos de demandas, y eso ha causado un gran aumento en los precios, y mucha especulación. Además, hay que sumar a esto las dificultades para importar. El problema de Luanda hoy es la falta de oferta de bienes y servicios, ya que la ciudad no estaba preparada para un incremento tan veloz de la demanda. Con la apertura de más hoteles, negocios y restaurantes, los precios deberían bajar, pero eso no va a suceder de la noche a la mañana.

Más sobre el tema en The Economist; BBC y The Wall Street Journal. La foto que abre la entrada fue tomada por Erik Cleves Kristensen y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Petroleo: mas alla de los viajes II

Oil Drilling Platform in the Santa Barbara CA Channel (by mikebaird)

(viene de la entrada de ayer)

El agotamiento de los recursos petroleros que se irá dando en las próximas décadas suele ser poco discutido. Muchos asumen que aparecerá alguna forma de reemplazarlo, vía energía nuclear, biocombustibles u otra tecnología. Pero lo cierto es que por ahora ninguna de las estrategias propuestas alcanzaría siquiera para cubrir una parte sustancial del actual consumo de petróleo. Algunos datos:

* De acuerdo a Fatih Birol, director de Estudios Económicos de la OCDE, para 2030 se puede estimar que no más del 7% de la demanda mundial de combustible será cubierta por biocombustibles. Y éstos no son una alternativa que pueda suplir al petróleo, al menos por las dimensiones actuales del consumo. Por ejemplo, para llegar a ese 7%, hay que sembrar una superficie comparable a Australia, Japón, Corea y Nueva Zelandia. Y los costos de producción continuarán siendo altos (pueden ver una nota que el diario Clarín le hizo a Birol en este enlace).

* Seguir una estrategia de producción masiva de biocombustibles llevaría a usar una parte sustancial de la producción de granos e insumos al mercado de combustibles. Por lo tanto puede esperarse un incremento del valor de los alimentos. Ya en la actualidad hay cientos de millones de personas que pasan hambre en el mundo, y es bastante evidente que, si aumentan los alimentos, los que peor la pasarán serán los más pobres.

* Ya que la cité ayer, podemos leer otro párrafo del libro de Felicity Lawrence, que está concentrado en particular en la producción de alimentos en Gran Bretaña:

“Uno podría comportarse de manera irracional aferrándose a soluciones inviables (al agotamiento de los recursos petroleros), como, por ejemplo, el hidrógeno. En vano; para hacer funcionar todos los coches del Reino Unido con hidrógeno se necesitarían 67 centrales nucleares (…) o un parque eólico mayor que toda la región suroccidental de Inglaterra. O los biocombustibles. Tampoco: se necesitarían más de 25 millones de tierras cultivables para poner en marcha los vehículos británicos con biocombustible, y el Reino Unido sólo dispone de 5,7 millones de hectáreas. ¿Importaciones? Hay más de 800 millones de persones desnutridas en el mundo”

Hay que analizar este tipo de datos frente a algunos puntos que aparecen más inciertos. Si bien todos hablan de que la llegada del “pico de producción” de petróleo no está muy lejos, los pronósticos se sitúan entre 2010 y 2030. Es que no se conoce con precisión cuántas reservas reales cuenta el planeta, ya que pueden aparecer nuevos yacimientos en el futuro. Aunque parece bastante evidente que los países de la OPEP, la organización de países petroleros, comenzará a ver declinar su producción a partir de 2015.

Todo esto, desde ya, no deja de ser prospectiva. O sea, un planteo de cuáles son algunos de los escenarios futuros en el mundo, a partir de la información con la que contamos en la actualidad. Desde ya, siempre pueden aparecer elementos nuevos para llevarnos a cambiar los pronósticos. Pero por ahora parece bastante evidente que la humanidad ha creado todo un sistema de producción de alimentos y movilidad basado en la disponibilidad barata de combustible. Y que en las próximas décadas todo ese modelo va a ser puesto a prueba, a medida que las reservas petroleras disminuyan.

Entradas anteriores sobre el tema petróleo:

El siglo de la movilidad
Movilidad y futuro 1: petroleo, inestabilidad global y turismo
Viajes y petroleo: una relacion en crisis

Bibliografía

Lawrence, Felicity (2008) “Carnes y verduras” en ¿Quién decide qué comemos? Cómo el negocio de la alimentación perjudica la salud, la economía y el medio ambiente. Barcelona, Tendencias / Urano, 2009.