Los «wearable devices» o dispositivos electrónicos que podemos integrar con nuestra vestimenta y cuerpo hasta hace poco se concentraban en el mercado deportivo; pero ahora cada vez más apuntan a otros segmentos, como el de viajes.
Sobre la relación entre las narrativas que culpan a la tecnología del «empobrecimiento de la experiencia del viaje» y el turismo en las ciudades.
