Usos viajeros y cotidianos del Samsung Z Galaxy Fold5

Usos viajeros y cotidianos del Samsung Z Galaxy Fold5

Los plegables son una de las tendencias más novedosas en el mercado de teléfonos móviles. Se trata de un segmento muy popular, pero que desde hace tiempo no producía demasiadas innovaciones en la presentación de sus productos. Los cambios venían, sobre todo, por el lado de la potencia de procesamiento, las cámaras o la duración de la batería. Pero el form factor se mantenía bastante similar.

Los primeros plegables que salieron al mercado trajeron consigo un formato que muchos considerábamos anclado en el pasado: el flip o clamshell. Los “teléfonos con tapita” fueron muy popular en la década del ’90, pero con el creciente uso de Internet en los móviles y la necesidad de pantallas más grandes fueron reemplazados por modelos de cada vez mayor tamaño. Así, el Samsung Z Galaxy Flip y el Motorola Razr se transformaron en las primeras propuestas de plegables con cierta masividad en el mercado.

En ese punto, el Samsung Z Galaxy Fold5 es una apuesta por un teléfono plegable que trae como novedad la posibilidad de tener una pantalla de mayor tamaño sin resignar portabilidad. Es como una mini tablet, pero en el formato de un teléfono tradicional.

Para los viajeros es un punto muy interesante, ya que la pantalla de mayor tamaño es muy cómoda para distintas tareas que a veces hay que hacer fuera de casa, como editar documentos o planillas. O para ver películas en el avión o el micro. Y todo ello sin tener que cargar una tablet aparte. Y a eso le podemos sumar las cámaras, que permiten tomar fotos y videos de gran calidad. Por cierto, la pantalla es compatible con el lápiz óptico de Samsung, el S Pen, lo que permite tomar notas manuscritas, crear dibujos y bocetos y más. El lápiz óptico lo van a tener que comprar aparte, no viene incluido con el Fold5.

Primeras impresiones

El primer punto a tomar en cuenta es que, cuando lo sacamos de la caja, encontramos un teléfono de mayor profundidad que uno tradicional, pero también algo más estilizado y pequeño, al menos en la pantalla inicial, que es de 6,2 pulgadas. Pero basta con desplegarlo para encontrarnos con una pantalla de 7.6 pulgadas, bastante más amplia que los 5.5 a 6 pulgadas de los teléfonos actuales. Si bien la marca del pliegue puede verse si miramos con atención, la verdad es que en la operación cotidiana no es demasiado perceptible. En el bolsillo es más pesado que los modelos que venimos usando, pero aún así no es demasiado molesto.

Por el lado de la potencia de procesamiento, nos encontramos frente a un teléfono tope de gama: 12 GB de memoria RAM, 256 o 512 GB de almacenamiento -depende el modelo- y chip Qualcomm SnapDragon 8 Gen2, de lo más nuevo. Tal vez el único punto donde este teléfono no se destaca es en la parte de batería: 4400MaH y carga rápida de 25w. En este punto cumple pero otros modelos de precio similar tienen batería más potentes o métodos más rápidos de carga. De todos modos, por temas de diseño, los plegables, al menos por ahora, no suelen tener grandes baterías.

Algo interesante: si tenemos abierta una aplicación en la pantalla exterior, basta con desplegar el teléfono para que esta aparezca en la pantalla interior. Podemos dividirla para usar dos aplicaciones diferentes -por ejemplo, para tomar notas en una de ellas. Al igual que otros modelos de Samsung, cuenta con una carpeta segura donde podemos guardar archivos sensibles, y a la que solo se accede vía contraseña o huella digital.

Cámara

Por el lado de las cámaras, nos encontramos con 3 lentes. La principal tiene 50 megapíxeles, una segunda gran angular de 12 megapíxeles más un telefoto de 10 megapíxeles. Luego hay dos cámaras frontales, orientadas a selfies y videoconferencias. La de la pantalla exterior tiene 10 megapíxeles y la interna, que está escondida bajo la pantalla, tiene 16 megapíxeles.

Todas las imágenes que se encuentran debajo fueron tomadas con las lentes principales, las tres de la parte posterior, en un día bien nublado.

En el apartado de video el Fold5 tiene una impresionante variedad de opciones. Para comenzar, hay que marcar que cuenta con una muy buena estabilización de imagen, que combina hardware y sodtware. Puede grabar videos de hasta 8k y 30fps, o de 4K y 60 fps, una opción que hoy es muy habitual a la hora de crear videos -aunque es cierto que la gran mayoría de los usuarios no ha ido mucho más allá del 1080p. Si están buscando un teléfono para la parte de video el Fold5 es una de las mejores opciones disponibles.

Debajo, una prueba que realicé con el teléfono en mano, configurado en modo estabilizado. Claramente la vibración y los movimientos bruscos, típicos de los teléfonos hasta no hace mucho tiempo, ya no son un problema.

En conclusión

El Fold5 es una muy buena opción para viajeros, al combinar una serie de prestaciones muy interesantes: una pantalla muy amplia, excelentes cámaras para fotos y videos, más la opción de usar el lápiz óptico. Aunque es un poco más pesado que la mayoría de los teléfonos que conocemos, compensa eso con las ventajas que tiene sobre otros modelos.

El Samsung Z Galaxy Fold5 se comercializa en Argentina por 1.549.000 pesos en la página de Samsung Argentina. La review se realizó gracias a un equipo que gentilmente me prestó Samsung Argentina.

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